En la cima (II)

Carlos February 2nd, 2010

El sendero a ratos no parecía tal, había que intuir mucho por donde seguir. Las ramas de los árboles habían crecido de tal manera que lo tapaban parcialmente, no obstante a veces se abría tanto que parecía que terminaba en un simple claro. Afortunadamente, la intuición de los dos funcionaba y avanzaban a buen paso, incluso se permitían el lujo de ir comiendo las dos barritas energéticas que habían dejado fuera.

Anduvieron unos 15 minutos con una mezcla de sensaciones, por un lado la emoción por avanzar hacía algo que desconocían, últimamente se tiene tanta información que no es una sensación frecuente, y por otro la sensación de extrañeza por estar siguiendo algo parecido a un sendero hacía un lugar desconocido alargando la ruta del día y que muy probablemente no aportaría nada especial
Sebas, que iba primero, se paró en seco e hizo a Toni apartarse a un lado para no arrollarlo. Levantaron la vista y supieron que habían llegado al final del sendero, miraban asombrados, no esperaban encontrar aquello.

- ¿Qué es esto?

- Parece una ermita, pero ¿cómo es posible que haya una ermita aquí y no aparezca en el mapa topográfico nacional? – Toni se mostraba casi indignado.

- Estas cosas pasan, quizá sea de reciente construcción y no les haya dado tiempo a incluirlo en esta edición. O simplemente, no siguieron el sendero, supondrían que no habría nada más, o incluso se pudo acabar el dinero para pagar a los responsables de cartografiar la zona, ¡qué se yo! – le contestó Sebas.
Rodearon la pequeña construcción buscando algún dato sobre la misteriosa ermita. Lo hacían por motivos muy diferentes, mientras Sebas lo hacía por curiosidad, Toni lo hacía por completar los datos técnicos en su cuaderno.

- Si es una ermita, tiene que estar construída para venerar a alguien. Si no, no es una ermita. No se lo que es, no tiene ningún cartel ni nada que indique qué es esto – dijo Sebas.

- Cierto, pero saldremos de duda – le respondió Toni, mostrándole una pequeña llave – estaba ahí, enterrada en la arena del alfeizar del ventanal, tras los barrotes.

Continúa …

Trackback URI | Comments RSS

Leave a Reply